La pandemia provocó una sustancial crisis en prácticamente todos los sectores económicos, y el inmobiliario no fue una excepción: la inversión se desplomó un 86% en el trimestre clave del covid, una cifra que todavía no se ha conseguido remontar. Con el tiempo cada actividad económica ha ido mejorando las cifras en mayor o menor medida, y las preguntas ahora empiezan a girar en torno a los plazos definitivos de recuperación, que en buena medida dependerán del calendario de vacunación.
En el caso del sector inmobiliario la recuperación tiene otro factor clave asociado: las dudas de usuarios, clientes e inversores, que llevan meses preguntándose si los precios seguirán bajando o si, por el contrario, este es ya un buen momento para comprar. A la luz de los datos, y según la opinión de los expertos, podemos concluir que el ajuste ya se ha producido y que el mercado podrá volver el próximo año a una situación muy similar a la que gozaba antes de la pandemia. David Vila, CEO de Renta Corporación, asegura que «con una recuperación tan cercana es altamente improbable que se instituya un mercado de oportunidades». Además, prevé que «a partir del segundo semestre de 2021 la economía se irá recuperando con fuerza y, probablemente, el sector inmobiliario se convertirá en un valor refugio».
Las cifras que animan a la recuperación
Hay varios datos que reflejan la progresiva recuperación inmobiliaria en España. Para empezar, los de las transmisiones de derechos de la propiedad que ofrece el Instituto Nacional de Estadística. Este análisis evidencia que la llegada del covid hizo que la actividad prácticamente se paralizase hasta mediados de año, pero a partir de junio las cifras volvieron a una situación más estable y acorde a lo esperado.
Eso sí, aún queda camino por recorrer, ya que los datos de enero de 2020 están cerca, pero aún no se ha llegado a ellos. Si la evolución sigue siendo positiva, este 2021 se igualaría las estadísticas de comienzos del año pasado.
En la parte residencial, las cifras también marcan el tono optimista, especialmente si nos fijamos en la variación interanual de compraventa de viviendas en España. Según los datos recopilados por EPData, las operaciones cayeron de manera drástica en el segundo trimestre, pero fueron mejorando poco a poco. En los dos últimos meses de 2020, de hecho, el registro interanual se volvió positivo. La tendencia no apunta la posibilidad de que los precios vayan a seguir cayendo, de modo que el mercado está en un momento alcista y los usuarios, clientes o inversores que quieran comprar no tienen excesivos motivos para pensar que haya una nueva caída de precios.
En este contexto, ahora el reto es similar al de las transmisiones inmobiliarias: igualar las cifras de enero de 2020. Como pasaba antes, dichos datos están cerca, pero aún no se ha igualado las estadísticas. La evolución de la compraventa de viviendas en términos absolutos sigue reflejando un camino de mejoría.
Los datos nos muestran una mejoría sostenida, ya que «la situación provocada por el covid no es comparable a ninguna crisis anterior», aseguran desde Renta Corporación. «Se trata más de un paréntesis del cual se saldrá reforzado. En este escenario no se esperan grandes ajustes en cuanto a precios, no habrá grandes ‘gangas’. En crisis anteriores los propietarios se encontraban muy endeudados, sin embargo esta situación es puramente circunstancial y no hay necesidad imperiosa por vender», añaden.